Destacado Entrevistas

Entrevista: Javier Arce, “Soy el resultado de la deformidad artística del uso de las computadoras”

Fotos por Diego Mora a. k. a. @Diepresivo

Lleva haciendo música desde 2008 con los legendarios de Cocofunka. Se volvió un máster empírico del Ableton y decidió empezar en paralelo un proyecto solista de electrónica + R&B (o algo así, pero más elaborado). Los sonidos latinoamericanos unidos a delays de sintetizador son su formula perfecta para concebir canciones eclécticas y profundas. En definitiva, su trayecto musical le ha permitido convertirse en un referente de la escena local y regional. Pero, ¿cómo llegó hasta acá?

Javier Arce nos abrió las puertas de su casa en Barva de Heredia para responder a esta y otras preguntas sobre su pasado, presente y futuro (pero no de la forma cliché). Al final comentó que la sintió más como una terapia, pero esta charla logró descifrar a la persona detrás del artista: al alma que vive dentro del cuerpo de Javier.

 

DTTR: ¿Qué es lo más valioso que te ha dejado la música luego de más de 10 años de estar en los escenarios cantando?

Javier Arce: Lo más valioso es que es como un estilo de vida. Como que a veces uno se pregunta muchas cosas de qué hacer cuando uno vive, ¿qué hago mañana? Y la música es ese quehacer, esa excusa constante que te motiva y te salva en los momentos difíciles o te acompaña en los vacilones. Para mí tener como esa vocación hacia algo que realmente me interesa y persiste, es un regalo. O sea, el mundo viene sin una guía, pero yo tomo esto como la mía.

Y luego, de fijo los compas y la oportunidad de socializar, no tanto solo con músicos, sino con gente con mentes abiertas y varas así. Tratar de jugar un poco a desafiar esa normalidad de la vida humana. Levantarse todos los días y creerse músico, como por necio, porque ya viene instaurado en un chip.

DTTR: ¿Y recordás cómo era la cotidianidad de antes?

JA: Casi no recuerdo la cotidianidad de ese momento, a veces la añoro por ciertas cosas mágicas que tenía antes de la música, pero ya. Como que la vida la he respirado y vivido tanto que no me acuerdo. Esta rutina musical ya se me instauró como un hábito.

Javier Arce-13.JPG

DTTR: ¿Qué personas han sido indispensables, tanto en el ámbito personal como musical, en tu vida como artista?

JA: Julito de fijo (su actual roommate), es un pintor increíble y compañero de vida. Antes vivíamos en Cartago, en una de las tantas casas por donde he pasado (ha vivido en 15 lugares distintos). También los cocos (compañeros de Cocofunka), porque los maes eran como esos compas del inicio, de cuando todos estábamos en el mismo nivel de no saber nada, y el ride de empezar a crear música nos generó un vínculo muy tuanis.

Mis tatas quizá, aunque no les matizaba tanto que a los 16 años uno anduviera en bares tocando chivos. Ya luego sí, obvio. Los amigos de la vida también, tengo un círculo pequeño que siempre ha estado ahí. Y las musas siento yo; es una parte ahí medio romántica, como que ayuda mucho toda esa energía que uno trata de drenarle al amor para escribir.

Por supuesto, más que toda esa lista, mis gatos. Oro que está por ahí y Capela que es una chica, bueno, señora creo ya; señora mafiosa. De hecho tengo un recuerdo como constante con ellos que añoro: y es que a veces estoy breteando en la compu, haciendo música, y ellos llegan y se echan a la par. Entonces estoy solo haciendo cosas y los únicos que están así de cerquita son estos dos seres, horas de horas oyendo un bajo. Es muy lindo porque no se van, se duermen. Se acostumbraron a dormirse con la bulla y eso como que me gusta.

Javier Arce-15.JPG

DTTR: ¿En qué pensás mientras estas en el escenario cantando? ¿De qué pasás más pendiente? ¿Cuáles son las ideas que te llegan a la cabeza?

JA: Creo que el común denominador que hace chiva tocar música en vivo es, más bien, que uno va a no pensar. Es paradoja, verdad, porque a veces sí sos consciente, pero lo lindo es lograr ese grado de fluidez con el acto que está pasando ahí en ese momento. Usualmente, conciertos en los que pensás mucho, son malos chivos, porque estas con la mente en “mae no sirve el monitor” o “fuck, me equivoqué aquí”. Más bien si estás pensando, en teoría, estás desconectado de la vara. Creo que lo más lindo es no pensar.

También, yo siempre he dicho que cantar es una vara muy física, porque estás haciendo una actividad que te tiene ocupado y te hace sudar, entonces ya es súper absorbente la concentración en solo eso. De hecho hace poco toqué con Coco en Jazz Café Escazú y fue un chivo de dos horas y veinte minutos, eso es demasiado tiempo. Para mí fueron como 10 minutos, entonces ahí es cuando te das cuenta que no pensás mucho y solo fluís.

Javier Arce-21.JPG

DTTR: Y cuando ves al público, ¿qué te transmite eso?

JA: Si yo me quito los lentes, realmente no veo nada. Entonces a veces no entiendo a la gente. Pero de fijo hay cosas que transmiten mucho. Los árboles de Transitarte, por ejemplo, es una locura. Todos los años los maes encuentran formas diferentes de subirse (para ver el concierto de Cocofunka). O la gente que se sube a los hombros de los demás y bailan. Es hermoso.

Y en los chivos como solista, que son más íntimos, lo lindo es como que las canciones tienen este espacio en el momento. Uno ni sabe si la gente está ahí o no. Como que hay un silencio durante la canción y luego termina, y sentís toda esa energía de la gente muy cerca tuyo. Que es súper diferente a toda esta vara energética de los chivos de Coco, con todo mundo haciendo cardio y bailando por más de una hora. Es como dos modos de vida.

Javier Arce-25.JPG

DTTR: En tu faceta como solista te ha tocado asumir también como productor. ¿Cuáles son los elementos electrónicos que más te gusta usar en tus canciones? ¿Qué ritmos siempre están presentes?

JA: Últimamente son como bombos así bien tecno, gordos. Elementos como delays, siempre. Me encanta usar los efectos en la música, para mí son vitales. Si, por ejemplo, estoy grabando sintetizador y lo puedo destruir con efectos hasta que sea irreconocible, así con una textura que sea como what?, lo hago

Descubrí que lo que más me gusta son los sonidos raros que llegan random, entonces hasta con el celular puedo grabar un buen sample y luego ecualizarlo de una manera que sea agradable al contexto donde va a ser posicionado. Y también eso le da vida al sonido digital, que siempre ocupa un poco de ruido para que se sienta más orgánico, siento yo.

Creo que también, mucho de la parte solista se construye en cómo puedo resumir mis colaboraciones en un proyecto que tenga sentido. Y en que yo puedo hacer lo que sea, cuando sea. Solo yo decido. Esto me ha permitido eso: jugar y ser muy abierto a experimentar cosas muy disimiles. Igual, yo no soy un músico per sé. Soy más como el resultado de la deformidad artística del uso de las computadoras. Soy como el equivalente a un ilustrador digital en la pintura, algo así (ríe).

Javier Arce-30.JPG

Igual, yo a veces peco, porque tengo demasiadas piezas guardadas y no publico casi nada. Por ejemplo, el concierto que voy a tocar ese día (para la celebración de los 8 Años de Dance To The Radio), tiene media hora nueva. Pero también es parte del proceso, siento yo. Como sentir que algo es mío, que me gusta mucho y solo yo decido cuándo liberarlo.

En teoría, estoy haciendo un disco ahorita que ya podría ser un EP, pero me estoy retando a ver si lo hago mi primer álbum (LP) para que tenga un sentido entero; que cuente una historia. Como un disco conceptual, pero a nivel sonoro. Creo que el hilo conductor es que intenté mezclar ritmos que me encantan, como el Lo-Fi Hip Hop y la electrónica, pero al mismo tiempo tengo el problema de que mis gustos son muy eclécticos, entonces todavía me cuesta decidirme. Pero de lo que estoy seguro, es que va a tener un color unánime.

Javier Arce-29.JPG

DTTR: ¿Para vos, el acto de componer es un momento intimo y espiritual? ¿Cuál es el ritual que tenés para hacer música para tu proyecto solista?

JA: El ritual, usualmente, es buscar que esté tranquilo. Aunque a veces también le llego cuando estoy muy eufórico, pero la idea es siempre componer con una cierta paz. Ya tengo todo conectado, entonces nada mas llego y prendo unos botones. Intento buscar ideas que me gusten y me pongo a jugar. Suena muy simple, pero realmente así lo es.

Una vez que hay algo que siento que tiene identidad, es como tratar de empezar a descifrarlo. Y es muy inconsciente, pero todo empieza a caer como colores. Una buena noche, no te diste cuenta y duraste 6 o 7 horas en la compu. Creando. Es el momento de mayor desnudez de un músico, a mi parecer.

Javier Arce-5.JPG

DTTR: ¿Te inspirás en la naturaleza tica para escribir tus letras? 

JA: Sí claro, yo siempre he tratado de entender qué es Costa Rica en mi música. Es muy subjetivo orientar una sensación sonora a la vegetación, por eso el delay yo lo linkeo a la selva y sonidos de lluvia. Por ejemplo, en “Clavel” utilicé sonidos de pájaros del patio de mi casa que grabé con el celular. Todo es muy metafórico. Yo lo que hago es ver a mi alrededor y usar el contexto más claro que tengo; que todavía antes que los humanos, es la naturaleza.

DTTR: ¿Creés que la música es un buen canal para opinar y proponer?

JA: Por supuesto, está en el deber de cada creador de música saber con qué sensibilidad y contexto quiere dar ese mensaje. Y entre más específico y empático sea, mejor. De todos modos, el arte sirve para esto. ¡Hay que protestar! Si la vara no protesta contra lo que está mal en el mundo, ¿qué es? O sea tiene que estar ese elemento. Y es tuanis, porque la gente con la que me he relacionado en esto, piensan igual. Es algo común y esperanzador.

Javier Arce-18.JPG

DTTR: Decime un recuerdo pequeño de cómo fue trabajar con estas personas y hacer estas canciones:

Macha Kiddo – “Azúcar”

JA: “Azúcar” fue el inicio del camino con la macha. Fue la primera. Una ex-compañera del cole y yo haciendo nuestro primer juego.

Nillo – “Lamento de Aïa”

JA: A Nillo lo admiro mucho, lo adoro. Fue la primera vez que intentamos hacer música y fue muy especial. La pieza salió a la segunda toma, perdimos la primera. Toda improvisada. Fue muy íntimo. Si lo entrevistás a él te diría que fue un momento súper conmovedor. Para muestra la canción, que es muy densa.

Fármacos – “Beibi” 

JA: “Beibi” es la típica canción de enamorado. Fue como “ok, voy a hacer una canción de amor otra vez y quiero que más o menos lleve esto”. Lo que más me gusta de “Beibi” es lo orquestal que es. Muchas texturas y frecuencias.

Lagartijeando – “Vuelo por la pampa”

JA: “Vuelo por la pampa” fue mi oportunidad de trabajar con Mati Zundel (Lagartijeando), a quien admiro mucho. Va a sacar uno de los disco más lindos de este año. Lo que yo pensé es ¿cómo se conecta la Latinoamérica de él con la mía? Y teníamos eso: la pampa.

Weird Inside – “Clavel”

JA: “Clavel” es una canción de desamor, súper vulnerable. Recuerdo que la escribí en una madrugada y la publiqué así tal cual, como nació.

Soy Emilia – “Extranjera”

JA: La letra es muy linda porque es como: no soy de ningún lugar y conectemos por eso, no me prejuzgues. Soy Emilia traía esta idea muy clara y fue muy chiva poder construir ese mensaje con ella.

“Onces” 

JA: También es de mis favoritas porque fue como esta vara así medio apocalíptica que me llegó de repente. Acá en Costa Rica fue lindísimo porque la gente la recibió muy bien.

DTTR: ¿A quién revivirías para que hiciera un show improvisado con vos en el Estadio Nacional?

JA: De fijo reviviría a Jim Morrison para que toque conmigo y los Doors un buen jam. Soy súper fan. También podría ser Bob Marley, creo que les gana, sería muy divertido con él (ríe).

Javier Arce-19.JPG

DTTR: ¿Qué hacés en tu vida cotidiana además de producir música?

JA: Me encanta escuchar música, pintar y leer. También trabajo en ingeniería, es mi segunda profesión. Y nada, me dedico a vivir, amar y ser amado. Tengo mis rutinas, hasta con la música.

DTTR: ¿Pensás en algún momento trabajar un proyecto que no esté relacionado con la música?

JA: Sí, me encantaría. Me encanta ahora lo visual, los videos en general. De hecho me ha gustado mucho meterme en la producción de los videoclips últimamente. Me gusta también hacer portadas de discos. Le hice la portada a Sofi (Macha Kiddo) del disco que viene pronto y a otros compas que también tienen sus proyectos. No sé, me gusta la vara de photoshop y así.

DTTR: ¿Qué tipo de aprendizajes nuevos te han hecho crecer como persona y como músico?

JA: De fijo como el paso del tiempo. Conocerme mejor. Como el ejercicio de crecer y aceptar. Entender un montón de cosas ha influido directamente en skills para hacer buena música.

Para mí madurar es nada más un juego de, a lo difícil de la vida, encontrarle mañas. Madurar es llenarse de mañas, mañas buenas, que analizás y desarrollás con el paso de los días. Esa es mi espiritualidad.

Jose AND-2.JPG

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s