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Selección Destacada: Agosto 2018

Repaso integral de la música que más deleitó a nuestros escritores el mes pasado. Desde la sensualidad ochentera de Blood Orange hasta el baila melancólico con Niños del Cerro, y hasta pasando por texturas sonoras de la Avenida Central de San José, esta selección se distingue como una de nuestras más robustas a la fecha.

Ediciones Previas:

Marzo AbrilMayoJunio/Julio


José Acuña – Avenida Central Sonora

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Uno de los lugares comunes a los que se suele caer cuando se habla de arte es la descripción de la cotidianeidad como algo rítmico y bello. Esta parece partir de una idealización de los detalles y lo efímero del día a día, pero rara vez alude a una observación crítica del entorno. Este último punto es uno de los ejes principales que llevan a José Acuña a crear Avenida Central Sonora, lanzamiento que funciona como la dimensión práctica de una tesis sobre la sonoridad en San José.

Desde la yuxtaposición y la deconstrucción, las texturas que usualmente se consideran triviales son recontextualizadas como paisajes sonoros densos y abrasivos, pero igualmente envolventes. Desde la abstracción musical que propone Acuña con su música concreta, las dimensiones socioeconómicas de la vida urbana cobran nueva vida, una que destaca, hipnotiza e invita al análisis de nuestros alrededores. Alonso Aguilar

Ólafur Arnalds – re:member

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Una de las luminarias más importantes de la música clásica contemporánea, el islandés Ólafur Arnalds, regresa en 2018 con re:member, una obra monumental que se vale de un piano modificado por el mismo Arnalds para explorar su visión de ambient desde la vertiente más efímera y dinámica hasta la fecha.

re:member es un compilado de canciones meticulosamente articuladas y bien hiladas; un álbum que utiliza las melancólicas atmósferas características en la música de Arnalds y las retrata desde una perspectiva ligeramente más dinámica, con altos y bajos más pronunciados, secciones de música electrónica de tinte IDM y elementos de percusión minimalistas adicionados a la mezcla.

Este nuevo álbum toma en cuenta el talento musical de este artista islandés y lo pinta en una nueva luz, agregándole dinamismo a su idiosincrático estilo composicional y adicionando apropiadamente elementos más allá del piano y los instrumentos de cuerda, una innegable recomendación para los fans del ambient y la música clásica contemporánea. – José Mario Monge

Blood Orange – Negro Swan

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El cuarto disco de Blood Orange no parece tener estructuras típicas, además cada tema toma géneros distintos que van desde el gospel, pasan por el r&b ochentero y llegan hasta un soft funk. Negro Swan captura la sensación nerviosa, ansiosa, abatida y depresiva de lo que es ser una persona marginada en un momento tóxico y retrógrado en la cultura y la política global. La foto de portada del álbum, tomada por la diseñadora-fotógrafa Ana Kraš, nos lleva a la horrible idea: un hombre negro se posa en la ventana de un auto, portando un trapo blanco en su cabeza, sombra de ojos y alas en su espalda.

Los puntos altos son “Hope”, gracias a la fascinante colaboración y contraste de las vocales de Tei Shi y Puff Daddy. Luego, “Jewelry” y “Saint”, la primera por la belleza impecable en los teclados y saxofón, la segunda por su emotividad en cada verso. Y por supuesto, “Charcoal Baby” con beats que nos trasladan rápidamente a la pista de baile.

Con Negro Swan, el enfoque a la conciencia continúa, pero la perspectiva de Hynes ha cambiado. –Pablo Acuña

Ceaese – Utopía

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A mediados de agosto Felipe Arancibia, más conocido como Ceaese, lanzó el que sería uno de sus proyectos más ambiciosos hasta la fecha. Con 15 canciones en donde trabajó codo a codo con el productor chileno Utopiko, da muestra de su versatilidad en los ritmos urbanos junto a una serie de músicos de la escena chilena con los que colaboró en Utopía, un disco predilecto para salir a la pista de baile.

Drefquila, Catana, Flowyn, Young Cister, Gianluca y Polimá Westcoast, son algunos de los nombres a los que Ceaese invita en diversos tracks, en donde se pasea por el reggaetón, dancehall, trap y black music en general. Nos queda claro que Ceaese es más que hip hop, ritmo con el que lo conocimos a inicios de su carrera y que la escena chilena de música urbana está trabajando y dando a conocer su mejor cara.

“Dámelo” o “Te quiero ver” son algunas de las canciones más destacadas del álbum, con una clara intención pop, te invitan a bailar, a vivir el amor en todas sus formas y sentir el ritmo en tu cuerpo. Utopía era el disco que esperábamos de Ceaese luego de una serie de singles que nos dejaban constantemente con ganas de escuchar más de este productor y músico chileno. – Paula Altamirano

DjRum – Portrait With Firewood

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Portrait with Firewood, el segundo álbum de estudio con el nombre de DjRum, presenta la faceta más interesante del productor británico Felix Manuel; una virtuosa y entretenida contraposición de atmósferas y estilos de música electrónica extendidas cuidadosamente a lo largo de 9 composiciones que juegan entre los reinos del jungle, UK bass, ambient techno y la música clásica contemporánea.

Manuel, que después de su primer álbum de estudio en 2013 dedicó sus esfuerzos al lanzamiento de singles y EPs, regresa este año con un álbum de larga duración que pone en primer plano el idiosincrático modelo de música electrónica de DjRum, elevado gracias a las colaboraciones de artistas como Lola Empire o Zosia Jagodzinska y sazonado con samples de diálogos cinematográficos con tintes de incertidumbre y alienación.

Este nuevo proyecto de DjRum pone en perspectiva su paso por el mundo de la música electrónica británica y funciona como una reafirmación del característico estilo de producción de este artista; un álbum complejo que muta magistralmente entre pasajes de música para raves y momentos de inmaculada introspección. – José Mario Monge

Idles – Joy as an Act of Resistance

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Brutalism (2017) de Idles posicionó a la banda en un posición de notoriedad inmediata. Un debut cargado de energía y tan fresco pocas veces es percibido. A los miembros de la banda se les ha llamado los herederos del punk inglés, pues además de venir de Inglaterra, plasman todos los sentimientos de rebeldía e incomodidad que caracteriza al género. Pero vale recalcar que más que repetir viejos patrones, su fórmula es una recreación de distintas influencias con un toque personal imperdible.

Si Brutalism cargaba una energía densa y explosiva, Joy as an Act of Resistance la exacerba, la lleva a parajes aún más pesados. Una experiencia visceral y salvaje que lo que busca es reflejar parte del estado del mundo y de nosotros mismos. Masculinidad tóxica, desastres producidos por los poderes políticos, tedio, xenofobia, dolor, etc. Son algunos de los temas que conviven y son diseccionados en cada letra del álbum de una forma muy cuidadosa. Como un todo el álbum es una descarga atrevida y reflexiva que envuelve y atrapa, una muy necesaria en nuestros tiempos. –Migue Chaves

Lechuga Zafiro – Testigo EP

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Desde el 2 de agosto – fecha en que se lanzó Testigo de Lechuga Zafiro – es que no hemos podido dejar de escucharlo. El debut del uruguayo en el sello y colectivo mexicano NAAFI es una declaración de principios de que la música electrónica desde Latinoamérica puede ser mucho más que reggaetón, como suelen catalogarlo los medios de habla inglesa.

Lo orgánico, la tierra, el mar, los sapos, el Río de la Plata, lo viscoso y lo oculto, son algunos de los conceptos que se pueden sentir al escuchar Testigo. En 5 canciones Lechuga Zafiro da una muestra de su parte más introspectiva y de una identidad que mapea geográficamente de dónde proviene y hacia dónde va: desde los anales de Uruguay al resto del mundo.

En este EP podemos destacar los tracks “Sapo diablo” y “Corazón negro del Río de la Plata”, ambas canciones con vocación de música club, pero que te aportan un imaginario oscuro, casi como si te estuvieran persiguiendo en medio del Amazonas. – Paula Altamirano

Mac Miller – Swimming

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Justo este viernes Mac Miller fue hayado muerto por una presunta sobredosis de droga. Estas noticias sacudieron a todos sus seguidores y muchos más que apreciaban, admiraban y querían al joven. Todo esto se torna más fuerte al repasar Swimming, lanzado hace poco más de un mes.

Casi una hora de rap con beats de soul, rock y trap conforman lo que sería el último trabajo del joven, que al lanzarlo el pasado 3 de agosto fue inmediatamente aclamado por la crítica. Y es que la composición delicada, con melodías acompañantes amenas y funcionales hacia la canción, junto a líricas introspectivas hacen de este trabajo todo un viaje. Obras como “Small Worlds” y “Ladders” obtienen todo un nuevo significado. – Iskander Céspedes

Mitski – Be the Cowboy

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Mitski se ha caracterizado por saber plasmar gran cantidad de sentimientos en su música. Sus letras destilan pasión, la cuál crea un puente entre su arte y quién la escucha. 

Be the Cowboy se presenta como una producción fresca, pues ahora se incorporan elementos electrónicos que se adhieren a esa mezcla de indie-rock y country. Un proceso de descubrimiento y de exploración se palpa en cada canción del disco, cada una es una obra única.

El sentimiento de unidad del álbum no recae en una cuestión de sonido, sino más en algo más emocional.

El álbum como un todo es una propuesta exploratoria, una que lleva impregnada una intensidad emocional amplia. El despliegue de emociones que Mitski logra hacer es recalcable. Puberty II fue una sacudida emocional intensa, pero Be the Cowboy es la tranquilidad que prosigue a la tormenta. – Migue Chaves

Niños del Cerro –  Lance

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Después de tres años de su gran debut en Nonato Coo (2015), Niños del Cerro elevan la calidad de composición en su segunda producción, Lance. El álbum junta ritmos hipnóticos, bailables y, en su propio modo, ligeramente violentos.

La voz es el primer elemento que atrae del disco, una que suena cansada pero no extraña. De segundo lo complementa las guitarras que cada vez se van haciendo más potentes, para así, al final, de una forma catártica y melancólica dejarnos ir en una de las mejores producciones latinoamericanas del año. –Pablo Acuña

Oh Sees – Smote Reverse

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Múltiples cambios han tocado la puerta de John Dwyer, líder de la banda, a través de los años, pero desde 2015 el viento sopla a su favor. Es así como su última producción Smote Reverse, busca la satisfacción de público fiel pero también cumplir las expectativas personales de cada miembro de la banda.

Diferentes dosis de math y speed-rock van y vienen, tintes progresivos, a veces algo de vocales folk, incluso algunos aires glam y psicodélicos podrían ser la base de su composición. Durante las primeras tres canciones, se puede sentir deliciosos y extensos solos, tanto de guitarra como de teclado, exponiendo mucha de la influencia de los legendarios Jones y Page.

Para el arribo de “Overthrown” -la cuarta canción-, la cosa cambia con vocales un tanto guturales y música más ruidosa, rápida y pesada. Sin embargo, este es posiblemente el pico más alto del disco ya que luego de este track la intensidad disminuye y se mantiene en una línea más tranquila.

Si bien los cambios han sido una constante en el grupo, para 2018 han alcanzado un nivel envidiable y Oh Sees -antes Thee Oh Sees y OCS– han logrado un disco verdaderamente memorable y que permite el disfrute de todas sus canciones. –Stuart Roldán

Raido – Concrete in the Tropics

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Este disco nos tomó de sorpresa, pero más aún, nos generó intriga. Mucha. Ya que más que un disco, asemeja una cuadrícula musical con detalles sonoros tenues, fogosos y dispares. Giancarlo Renzi (Raido) ha logrado permanecer con un perfil estético musical muy peculiar dentro de la escena local y, en su nueva entrega, Concrete in the Tropics, nos recuerda cómo conectar sensaciones por medio de beats oscuros, pero energéticos.

El disco inicia un viaje sonoro que fácil puede ambientar cualquier callejón josefino lleno de luces led, humo y viento frío de noche. Raido genera sensaciones nuevas con su música, abstractas, así lo demuestra en “Poison a G”, canción con la que inicia el álbum. Al continuar escuchando, piezas como “Encendedor” y “Silk Lies” abren un panorama que genera más ansiedad, más ganas de escuchar combinaciones sonoras que no se encuentran en cualquier lugar. Toda una genialidad.

El arte del disco estuvo a cargo de El Rayo. No hay ambiente visual concreto, por eso su portada es un reflejo en el agua, ya que complementa cualquier color o escala de grises que se le ponga, a diferencia de las características portadas del artista en entregas pasadas. Este arte se asemeja a la música, con canciones como pinceladas de una obra que el artista costarricense sabe cómo malear hasta llegar a una pieza fina y elegante. Música de primera mano para escuchar con mucho detalle. –José Andrés Cespedes

Thou – Magus

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Desde su concepción, una de las principales características identitarias del Metal (como música y como subcultura) ha sido su apropiación de la otredad. En su estado más puro, se trata de música esencialmente antisocial, que desde la disonancia y la confrontación evoca sentires universales de pertenencia. En la actualidad, para muchos el género aparenta encontrarse ante una preocupante homogeneización de su estética, pero la realidad parece más bien apuntar hacia una restructuración. La innovación y los riesgos ahora más que nunca se encuentran en las tangentes más subterráneas, y unos de los mejores embajadores de esta idea son Thou.  

Desde que se empezaron a tener más exposición con Heathen (2014), la banda de Louisiana se ha mantenido bastante prolífica (solo este año llevan 3 EPs), pero es en Magus, su primer álbum de estudio propiamente desde aquel entonces, en donde Thou exalta sus fortalezas.

Su música siempre ha trascendido los lineamientos para ser encasillada en una sola vertiente, idea que queda aún más clara en este lanzamiento, donde Thou muestra su paleta sonora más amplia a la fecha. Apocalípticos riffs de sludge, constante ruido y feedback en la mezcla, hipnóticas desviaciones de drone y sublimes inserciones de post-rock se conjugan en un larga duración devastador que no sólo explora el odio desde lo conceptual, sino que lo hace vívido y visceral por más de 1 hora. Alonso Aguilar

Wild Nothing – Indigo

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Indigo llega a nuestras vida en un gran momento. Luego de dos años de no tener música de Jack Tatum posterior a Life Of Pause (2016), nos topamos de frente con “Letting Go”, primer sencillo y primer track del disco.

Al borde de cumplir 10 años de estar haciendo música, Wild Nothing nos regala un dulce y pegajoso disco de indie pop que aflora posiblemente un gran momento musical por el que está pasando Tatum.

Para los puristas, podría no ser este un disco comparable a su debut Gemini (2010), sin embargo, la dedicación a la composición y a las armonías en cada uno de los tracks de este álbum son notable y meticulosamente mente curados.

Indigo es un disco que de alguna manera retoma lo que Nocturne (2012) dejó pendiente, acuerpando nuevamente guitarras dreamy y sintetizadores que acompañan la melódica voz de Jack, haciendo así que sus maravillosas letras se materialicen. – Stuart Roldán

 

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