Review: Sharon Van Etten – Tramp
Siempre es bueno encontrarse con un artista que demuestra una integridad con sus composiciones. Su fidelidad se ve recompensada en el rumbo que cada canción toma dentro y fuera del disco.
Tramp es la clara conjunción de esas dos proposiciones. Pareciera que cuando la cantautora está lista para darte un abrazo te da todo lo contrario, un golpe directo a la nariz con toda su fuerza. Doce pistas, producto de un año y medio al lado de Aaron Dessner de The National y algunos amigos como Jenn Warner de Wye Oak y Julianna Barwick, que muestran a Van Etten en total plenitud. Doce pistas componen Tramp, un disco largo en pistas y de duración estándar sobre todo en su género. La voz de Sharon es muy melódica, aunque podemos escuchar coros masculinos (como la de Zach Condon de Beirut en “We Are Fine”.)
Cada uno de los cortes del disco demuestra una fortaleza y un entusiasmo agradable. En “Leonard”, Van Etten canta “Well, well, hell / I am bad / At loving”, frase banal y rodeada de connotaciones en el territorio de los sentimientos. La lírica de la compositora enmarca cada aspecto del álbum. Ya sea en las resoluciones y términos finales de una relación que se ha desgastado, como ejemplifica el sencillo “Serpents”, o concediendo un poco de esperanza; con “We Are Fine”, y su alentador coro: “Tell me not to trip or to lose sight / You are walking on my guidind light / Take my hand and help me not to shake / Say I’m all right”.
De allí que tratar con Tramp termine por ser un grato gesto emocional de parte de Van Etten, quien consigue en éste, su mejor trabajo hasta el momento.
Para los que conocen a este servidor, saben que soy un adicto a tratar de encontrar un significado a cada canción a travez de sus letras. “How much you wanted / So much you found” escribe Van Etten en “All I Can”. Tender la mano en búsqueda de otra, suspender por un momento el movimiento ajetreado de nuestra mente; detenerse simplemente para escuchar.


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